
Insects to Feed the World 2026: El sector de la insecticultura consolida su crecimiento
La edición 2026 de Insects to Feed the World (IFW), celebrada en Turín (Italia), volvió a reunir a investigadores, empresas, administraciones y expertos de todo el mundo para analizar el presente y el futuro de la insecticultura. Considerado el principal encuentro internacional del sector, el congreso puso de manifiesto que la industria ha superado la fase de validación tecnológica y avanza hacia un escenario marcado por la industrialización, la innovación y la sostenibilidad.
Un sector cada vez más maduro
Uno de los principales mensajes del encuentro fue la consolidación de la insecticultura como una industria con capacidad de crecimiento. Si en los últimos años la prioridad era demostrar el potencial de los insectos como fuente sostenible de proteína, ahora el foco se sitúa en mejorar la eficiencia de la producción, reducir costes y desarrollar modelos de negocio escalables. La automatización de las granjas, la optimización de los procesos y la mejora del rendimiento productivo fueron algunos de los temas más destacados.
La innovación sigue impulsando el desarrollo
The mosca soldado negra (Hermetia illucens) o Black Soldier Fly continúa siendo la especie protagonista de gran parte de la investigación y del desarrollo industrial. Durante el congreso se presentaron avances relacionados con la mejora genética, la automatización de la cría y el uso de herramientas digitales para monitorizar las colonias y optimizar la producción.
Además, quedó patente que la innovación ya no se centra únicamente en la obtención de proteína. El sector apuesta por el aprovechamiento integral de la biomasa, impulsando aplicaciones para aceites, quitina y fertilizantes orgánicos como el frass, lo que contribuye a mejorar la rentabilidad y a reforzar el modelo de economía circular.
Economía circular y sostenibilidad
La capacidad de los insectos para transformar subproductos de la industria agroalimentaria en ingredientes de alto valor añadido volvió a situarse en el centro del debate. Los expertos coincidieron en que la insecticultura puede desempeñar un papel estratégico para reducir el desperdicio alimentario, disminuir la dependencia de materias primas importadas y favorecer una producción más eficiente y sostenible.
En este contexto, la integración de las granjas de insectos en modelos de economía circular se presenta como una de las principales oportunidades para contribuir a la bioeconomía y a los objetivos europeos de sostenibilidad.
Regulación y tecnología, claves para el futuro
El desarrollo normativo continúa siendo uno de los factores que marcarán la evolución del sector. Durante las diferentes sesiones se destacó la importancia de avanzar hacia marcos regulatorios que faciliten la inversión y aporten seguridad a toda la cadena de valor.
Junto a ello, la digitalización y la inteligencia artificial fueron identificadas como herramientas fundamentales para mejorar la competitividad de las explotaciones. Sistemas de monitorización, sensores, visión artificial y automatización permitirán optimizar la producción y reducir los costes operativos, favoreciendo la expansión industrial de la insecticultura.
Mirando al futuro
Las conclusiones de Insects to Feed the World 2026 reflejan una industria cada vez más madura, innovadora y preparada para afrontar los retos de los sistemas agroalimentarios del futuro. La combinación de avances tecnológicos, nuevos desarrollos regulatorios y una apuesta decidida por la economía circular está acelerando la consolidación del sector. Para empresas como Proteinsecta, este escenario representa una oportunidad para seguir impulsando soluciones sostenibles basadas en insectos, contribuyendo al desarrollo de modelos productivos más eficientes y alineados con los desafíos ambientales y económicos de los próximos años.




